RoCaperucita
Negra.
ÉRASE UNA VEZ
UN LOBO MUY BUENO QUE SE LLAMABA RODOLFO POR LA PIEL MARRÓN QUE TENIA QUE SE LA
HABÍA DADO LA VIDA.
UN DÍA SU
MADRE LE DIJO:
-
HE
PREPARADO ESTOS PASTELES Y ESTE TARRO DE MERMELADA PARA TU ABUELITA, LA POBRE ESTÁ
ENFERMA EN LA CAMA.
SE LO
LLEVARAS EN UNA CESTA. Y EL LOBO, QUE ES MUY CARIÑOSO Y OBEDIENTE, COGIÓ LA
CESTA Y SALIÓ HACIA LA CASA DE LA ABUELITA.
LA ABUELITA
VIVÍA AL OTRO LADO DEL BOSQUE. EL LOBO SE ENCONTRÓ POR EL CAMINO CON UNA NIÑA
LLAMADA CAPERUCITA NEGRA, MÁS HAMBRIENTA QUE NUNCA.
-¿CÓMO TE
LLAMAS Y ADONDE VAS, PEQUEÑO?
- SOY EL LOBO
Y VOY A VER A MI ABUELITA ENFERMA, QUE VIVE JUNTO AL MOLINO VIEJO.
EL LOBO ECHÓ
A CORRER POR EL CAMINO MÁS CORTO Y ENSEGUIDA LLEGÓ A CASA DE LA ABUELA.
-SOY EL LOBO
- DIJO CAPERUCITA DESDE LA PUERTA
CAMBIANDO LA
VOZ -, TE TRAIGO UNOS PASTELES.
-ENTRA,
QUERIDA NIETA – CONTESTÓ ELLA.
LA MALVADA
CAPERUCITA SE ABALANZÓ SOBRE LA VIEJECITA Y SE LA COMIÓ DE UN BOCADO. POCO
DESPUÉS LLEGÓ EL LOBO A LA CASA Y LLAMO A LA PUERTA.
-¿QUIÉN ES?
–DIJO CAPERUCITA.
-SOY EL LOBO
Y TE TRAIGO UNOS PASTELES Y MERMELADA.
¡PERO QUÉ
RONCA ESTÁS!
-NO HAGAS
CASO, PEQUEÑO,
ES EL
REFRIADO QUE TENGO.
PASA Y
CIERRA.
EL LOBO SE
METIÓ EN LA CAMA
PARA DAR
CALOR A SU ABUELITA,
Y AL VERLA
TAN CERCA EXCLAMÓ:
-¡ABUELITA,
QUÉ BRAZOS TAN GRANDES TIENES!
-ES PARA ABRAZARTE
MEJOR –RESPONDIÓ CAPERUCITA.
-PERO
ABUELITA, ¡QUE OREJAS TAN GRANDES TIENES!
-SON PARA
OÍRTE MEJOR, PEQUEÑO.
¿Y ESOS
ENORMES DIENTES? –DIJO ASUSTADO.
-¡SON PARA
COMERTE MEJOR!
Y LA FEROZ
NIÑA SE ARROJÓ SOBRE EL ANIMAL PARA COMÉRSELO.
EL LOBO,
MUERTO DE MIEDO, PIDIÓ SOCORRO.
POR SUERTE,
UNOS LAYADORES OYERON LOS GRITOS
Y MATARON A
LA TERRIBLE CAPERUCITA NEGRA.
DESDE ESE
DÍA, EL LOBO ADVERTÍA A SUS AMIGOS
SOBRE LAS
MALAS COMPAÑÍAS, COMO LA DE LA NIÑA.