sábado, 24 de abril de 2010

LA EXTRAÑA PIEDRA MÁGICA

Juan se levantó una mañana como todos los días, saludó a sus padres, y empezó a desayunar, cada vez que cogía la taza le temblaban las manos, estaba nervioso tenía un examen, la madre le preguntó: ¿Qué te pasa hijo ? ,Juan contestó: estoy nervioso, como tú ya sabes tengo un examen ,la madre le dijo : ¡ hijo, tranquilo, estoy segura de que vas a aprobar ! .


Juan terminó de desayunar, cogió la mochila y se marchó, de camino al colegio, se encontró una pequeña y brillante piedra negra, cogió la piedra sin pensarlo dos veces, al llegar al colegio se la enseño a sus amigos. Llegó la hora de entrar en clase, entraron y se colocaron en sus pupitres. La profesora explicó el examen y los repartió, empezaron a hacerlo. Juan ese día terminó el primero ¡cuando siempre terminaba el último!, entregó el examen y se puso a leer, tocó el timbre y salieron al patio pues les tocaba educación física; siguió haciendo todas las actividades y terminando el primero. Al terminar el colegio se dio cuenta de que desde que tenía la piedra todo le iba a mejor. Cada día seguía siendo el mejor. Juan no podía dejar la piedra guardada, siempre la llevaba a todas partes.

Un día tenía otro examen y se le quedó la piedra en casa, estaba muy preocupado pensaba que iba a suspender. Al día siguiente la profesora les dijo las notas y Juan había aprobado, le sorprendió muchísimo.

Juan al salir del colegio se fue a la casa, busco su piedra y cuando la encontró, la colocó en su repisa de la su habitación como si fuera un gran tesoro. Cada día al salir del colegio cuando llegaba a su casa corría a su habitación para ver su piedra negra, que se transformaba en los colores del arco iris. Se sentía tan feliz por haber encontrado aquella piedra que una tarde invitó a sus mejores amigos para contarles el secreto de la piedra mágica.

Todos la querían tener, pues pensaban que con la piedra aprobarían los exámenes y tendrían más tiempo para jugar. Juan les dijo que el pensaba lo mismo, pero el día que se dejó la piedra en casa y había aprobado el examen se dio cuenta de de que él aprobó por estudiar, y todos se echaron a reír, pero a partir de ese momento se esforzó cada día más para conseguir aprender y aprobar. ¡ Y lo consiguieron !, la piedra mágica cada día se iba haciendo más bonita, misteriosa y brillante.





Raquel Goya Machín 4ºB